martes, 29 de enero de 2008

El ascenso de Macedonia: Filipo

Filipo II


Nacido en Pella (382 a.C.– 336 a.C.) y rey de Macedonia entre (355 -336 a.C.).

Hijo de Amintas III y Eurícide. Padre de Alejandro Magno, y es posible que lo fuese también de Ptolomeo I Sóter, fundador de la dinastía Ptolemaica.
Permaneció como rehén en Tebas, que por entonces era la polis hegemónica en Grecia, durante tres años (368-365a.C.). Tiempo durante el cual, recibió educación militar y diplomática de Epaminondasy vivió con Pamenes de Tebas, un entusiasta defensor del Batallón Sagrado de Tebas.
En 364 a.C. Filipo volvió a Macedonia, participando en asuntos de gobierno. La muerte de sus hermanos mayores, los reyes Alejandro II y Pérdicas III, le permitieron convertirse en regente de su sobrino Amintas IV, hijo de Pérdicas III. El joven Filipo, de 22 años, se convirtió en el gobernante de facto.

El ejército Macedonio

Durante su estancia en Tebas, estudió los ejércitos griegos y su política, dándose cuenta de que la nueva táctica de la ruptura que se enseñaba a los soldados, basada íntegramente en la falange, podía mejorarse mucho. En el campo político se dio cuenta de que Tebas ya no era la ciudad fuerte ante Atenas, que se debilitaba y dejaría de dominar. La idea de este rey era llegar a la unidad política de todos los pueblos griegos bajo su mando.
Su primer cometido fue organizar un buen ejército, competente, disciplinado y numeroso, capaz de enfrentarse con los más grandes pueblos de aquel mundo conocido.
Filipo preparó el ejército no con mercenarios, sino con sus súbditos, para el posterior triunfo de Alejandro Magno.
El rey proporcionaba las armas: el casco; la coraza de cuero; un escudo pequeño y redondeado; una espada corta; una lanza de 6 metros y medio, la famosa sarissa, la más larga y pesada de las lanzas de la Antigüedad.








Filipo reorganizó el ejército de Macedonia, que hasta entonces se basaba en la caballería, integrada a su vez por la nobleza. Aumentó el número de infantes, se preocupó por su equipamiento y les dotó de un arma nueva, la sarissa.
Creó la falange, cuerpo concentrado de infantería formado por 16 filas de soldados, las 5 primeras filas bajaban la sarissa para entrar en combate. Los flancos estaban protegidos por la caballería.
Se componía de:
  • Caballería pesada (formada por la nobleza). Los reyes macedonios poseían una tropa de jinetes nobles que formaban su escolta, llamados hetairoi.Filipo organizó a su modo esa caballería y les dio a todos las mismas armas: coraza metálica, jabalina y espada. Eran en total 800 hombres, y su especialidad era la carga frontal.

  • Caballería ligera. Era la encargada de iniciar el combate y apoyar a la falange atacando los flancos enemigos.

  • Infantería. Formada por la masa del pueblo y los hipaspistas.

  • Falange.Estaba formada por guerreros armados con lanzas, que entraban en combate de forma frontal y sin separar las líneas. En esta se encontraban loshombres más robustos. Con Filipo adquirieron tanta importancia que les denominó pezhetairo(compañeros a pie del rey).



Al principio este ejército lo componían 10.000 soldados. Poco a poco fue engrosando en número y alcanzó los 30.000 efectivos. Llegó a ser muy superior a todos los demás ejércitos de los distintos pueblos griegos, siendo no sólo superior en número de contingentes, sino en un aspecto fundamental como era la organización y la disciplina.
Desde un principio, Filipo obligó a sus soldados a caminar 50 km diarios llevando sus armas e impedimentas, prohibió llevar vehículos y sólo consintió un sirviente por cada 10 hombres y uno también para cada jinete. Además hizo campañas en invierno. Era muy rígido y contaba con la disciplina por encima de todo.

Para la lucha en el campo de batalla se colocaban en falange, que era la masa regular. La falange no era un invento de Filipo pero él supo perfeccionarla. La falange macedonia constaba de 16 filas de hombres armados con la sarissa. Los de las 6 primeras filas sostenían con las dos manos la lanza tendida en dirección al enemigo. Por delante de ellos iban asomando las lanzas de las filas de los que estaban detrás, de manera que la formación quedaba así:

  • En la primera fila la lanza o sarissa avanzaba 6 metros (6 y medio, a veces).

  • La segunda fila sobrepasaba su lanza en 5 metros a la primera.

  • La tercera sobrepasaba en 4 metros.

  • La cuarta sobrepasaba en 3 metros.

  • La quinta en 2 metros.

  • La sexta en 1 metro.

  • Las últimas filas sostenían su lanza hacia arriba, se mantenían a la expectativa y cubrían bajas. En caso necesario, las ocho últimas filas hacían frente al lado opuesto, volviendo la espalda a sus compañeros. Entonces se formaba una agrupación impenetrable. La falange era una masa pesada, de movimientos lentos, que sólo podía maniobrar en llano. Para movimientos rápidos, escalar alturas y atrincheramientos, Filipo contaba con infantes que llevaban un escudo pequeño y armas ligeras.

Otra cuestión de la que se ocupó el rey fue de la maquinaria de guerra que llegó a ser la más completa que los historiadores hayan conocido hasta ahora. Se empleaba para sitiar ciudades y constaba de catapultas y torres móviles para alcanzar las murallas.


Las campañas militares

Inmediatamente asentó el poder de la monarquía macedonia, tanto dentro como fuera de sus fronteras. En el interior, acabó con los pretendientes que le veían como un usurpador y dominó a los príncipes de las regiones altas (Lincestia, Eilimia y Orestis). En el exterior, venció a una coalición de peonios e ilirios en 358a.C., con lo que Filipo expandió su área de control tierra adentro hasta el lago Ócrida.
Luego aprovechó la Guerra Social o Guerra de los Aliados, de 357-355 a.C .para expandirseEn 357 a.C. tomó la colonia ateniense de Anfípolis, que controlaba las minas de oro del monte Pangeo, reteniéndola a pesar de las promesas de devolvérsela a los atenienses. Ese mismo año, Filipo se casó con la princesa Olimpia de Epiro, hija del rey de Molosia.En 356 a.C. conquistó Pidna, y a continuación Potidea, ciudad que entregó a la Liga Calcídica en contra de los intereses de Atenas. Tras derrotar a una nueva coalición de tracios, ilirios y peonios, apoyada por Atenas, Filipo se sintió lo suficientemente fuerte como para postergar a su sobrino, dejarse de ficciones y proclamarse rey de Macedonia, con el nombre de Filipo II.
En el mismo 355 a.C. conquistó la ciudad de Crenidas (a la que rebautizó como Filipos), cerca de la costa del mar Egeo. Desde esta ciudad podía tener el control absoluto de la producción de oro y a partir de ese momento, Filipo pudo acuñar en oro dejando de lado la plata de otras ciudades.
También atacó Abdera y Maronea, en la costa de Tracia, ciudad que antes había pertenecido a Atenas. Con la conquista de Metone, en la que Filipo perdió el ojo derecho, finalizó la primera fase de expansión por la costa (354 a.C.).

Aliado con los Aleuadas de Larisa, intervino en Tesalia, desgarrada por la Tercera Guerr Sagrada, siendo derrotado por Onomarco en dos ocasiones (353 a.C.). Sin embargo, en la llamada batalla del Campo de Azafrán, en 352 a.C., Filipo aniquiló por completo a las huestes de Onomarco, el cual fue crucificado. Tres mil prisioneros fueron arrojados al mar, y como consecuencia de la derrota, el tirano Licofrón fue expulsado definitivamente de Feres.
Sin embargo, no pudo penetrar en la Grecia central, al estar bloqueadas las Termópilas por los focidios de Failo, apoyados por atenienses y espartanos. Entonces, reorganizó Tesalia bajo su hegemonía y se retiró hacia Epiro primero, y hacia el noreste después, extendiendo su área de influencia y sometiendo las ciudades costeras griegas del Mar Negro hasta el río Hebro (352-351 a.C.).
Su siguiente ataque lo lanzó en 350 a.C., sobre la península Calcídica, con la que hasta entonces había mantenido relaciones amistosas. Sincronizó la campaña con una revuelta que instigó en Eubea para impedir la intervención ateniense. Ese mismo año conquistó Estagira, y en el 348 a.C. destruyó su principal ciudad, Olinto, con lo que la Calcídica quedó sometida al dominio macedonio. Con Macedonia y las regiones adyacentes, consolidadas, Filipo celebró unos juegos olímpicos en Dion. En 347 a.C. avanzó para conquistar los distritos más orientales del Hebro, y obligó a someterse al príncipe Cersobleptes de Odrisios.Estos hechos provocaron que en Atenas se empezara a hablar de paz, aunque todavía predominara la tendencia favorable a la guerra, por lo que Filipo esperó a la primera ocasión favorable. Esta se dio en 347 a.C., con ocasión del final de la Tercera Guerra Sagrada: los beocios llamaron en su auxilio al poderoso Filipo, quien acudió inmediatamente. En consecuencia, los focidios apelaron nuevamente a Atenas y Esparta. Sin embargo, aprovechando las disensiones internas de los focidios, Filipo llegó a un acuerdo con su jefe Faleco, el hijo de Onomarco, que se había apostado en las Termópilas con un ejército mercenario. Faleco dejó pasar a Filipo y se retiró al Peloponeso. Respecto a Filipo, penetró en la Grecia central (346 a.C.), derrotando a los focidios en la batalla de la llanura de Crocus. Esta batalla le convirtió en el gobernador de Tesalia, en dónde reclamó también el control de Magnesia, que tenía el importante puerto del Golfo de Pagasae. Focea fue explusada de la Anfictionía de Delfos, y sus votos pasaron a Filipo, que fue admitido en la misma (aunque no de muy buen grado), con lo que adquirió una sólida posición de poder y prestigio en el mundo griego. Filipo aprovechó su posición en la Anfictionía para dominar los asuntos de Grecia y tener el control del Oráculo de Delfos, de suma importancia para cualquier decisión militar o política que hubiera que tomar.
A Atenas no le quedó otra solución que la paz, que solicitó al monarca macedonio a través de Filócrates. En ella se garantizaba a cada parte sus territorios conquistados, y se establecía una alianza defensiva, lo que dio ocasión al orador Isócrates para exhortar a Filipo a dirigir sus ejércitos contra los persas. Con las principales ciudades estado griegas sometidas, Filipo se dirigió contra Esparta y les envió un mensaje respondiendo estos afirmativamente para mantener la situación en calma.

A pesar de las advertencias de Demóstenes, los atenienses dejaron hacer a Filipo, que consolidó su influencia en Grecia y reconoció la independencia de Mesenia y Arcadia. Al mismo tiempo, asentó sus dominios en Iliria, reorganizó de nuevo Tesalia (343-342 a.C.), intervino en Epiro, expulsando a Aribas y entronizando a Alejandro el Moloso, y firmó un tratado con el Gran Rey de los persas, Artajerjes III (343 a.C.), lo que le permitió extender sus posesiones en el territorio tracio, dirigiendo una gran expedición militar que conquistó la ciudad fortificada de Eumolpia renombrándola, Philippoupolis. En 342 a.C., negoció un acuerdo secreto con Hermias, tirano de Atarneo, asistido por Aristóteles, con el objeto de tener una cabeza de puente en caso de invadir Asia.
Demóstenes ansiaba la guerra contra los macedonios, considerados unos bárbaros, y con sus discursos solivianta y prolonga la enemistad de Atenas con Macedonia: son las famosas Filípicas. La expansión macedonia en la región de los Estrechos alarmó a los atenienses, que, conducidos por Demóstenes declararon la guerra a Filipo (340 a.C.). Éste comenzó los asedios de Perinto (340 a.C.) y Bizancio (339 a.C.), fracasados por su carencia de fuerzas navales, y vio temporalmente comprometida su influencia en toda Grecia. Sin embargo, aprovechó la Cuarta Guerra Sagrada para decidir el conflicto en tierra. Nombrado hegemon de la Anfictionía, Filipo penetró en Grecia central y venció en la Batalla de Queronea (338 a.C.), a los tebanos y atenienses aliados. En esta batalla, su hijo Alejandro, de 18 años de edad, llevó a cabo su primera acción militar al mando de 1.800 jinetes. Tras la victoria Filipo erigió un león de mármol en memoria del Batallón Sagrado de Tebas por su valentía en la batalla.
Después de esta gran victoria, Filipo demostró una gran sabiduría política al no humillar a los vencidos. El macedonio instauró su hegemonía sobre Grecia, constituyendo la Liga de Corinto (337 a.C.), que incluía a todos los estados griegos, a excepción de Esparta. La Liga garantizaba la paz general, la autonomía interna de cada miembro, salvo para reprimir revoluciones, y una alianza perpetua bajo el mando de Filipo, a quien la Liga concedió el mando de la guerra contra Persia.
Mientras se realizaban los preparativos de la expedición, con el envío de un ejército a Asia Menor bajo el mando de Parmenión y Atalo, Filipo fue asesinado.En el año 337 a.C, Filipo se divorcia de Olimpia. Su intención era volverse a casar con una noble macedonia, Eurídice. Para aplacar el descontento de los nobles de Molosia (de donde era Olimpia), trama un matrimonio de conveniencia entre su propia hija Cleopatra y un hermano de Olimpia, Alejandro de Epiro, que era rey vasallo en Molosia.
Para la boda se organizaron grandes fiestas en Egas, y allí mismo fue herido de muerte por Pausanias durante la celebración. Las razones del asesinato no están claras , ya que según Aristóteles fue la necesidad de venganza de este último de una ofensa de Átalo, suegro de Filipo. Otros historiadores como, Juniano Justino sugieren que Alejandro y/o su madre Olimpia eran conocedores de la intriga si no incluso los instigadores. Al parecer, según el historiador, Olimpia habría agradecido a Pausanias su acción poniendo una corona encima del cuerpo del asesino, erigiendo un monumento en su memoria y ordenando sacrificios anuales en su honor. En cambio los historiadores modernos entienden que todos los relatos son improbables.

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